18 oct 2011

Operaciones de Artillería 1

Esbozo de Misiones

Se dice que la Artillería bate zonas, no objetivos puntuales, y de igual forma, se llama a la Artillería, un arma de apoyo de combate, es decir un arma para apoyar a las armas de combate, infantería y caballería. Tales opiniones, ya no tienen el asidero de antaño en función de los cambios organizacionales y la evolución de los medios. De partida, es ya complicado definir que unidad es de infantería o de caballería, ya que la motorización y acorazamiento de los sistemas de armas, han tocado a todos. Solemos estar más bien ante unidades mecanizadas, blindadas y acorazadas, en donde las unidades de Artillería, son tanto integradas a dichas unidades, como de igual forma operan de manera independiente, según sea la planificación establecida, cosa de aumentar la fuerza del apoyo en cuanto este es requerido. Sin embargo, hoy la Artillería esta en posición de cumplir misiones que no signifiquen apoyar directamente alguna unidad determinada, tanto por el alcance y capacidades de las piezas y municiones, un adecuado C4I2, y un sistema de reconocimiento y observación adelantada (VANTs ligeros) sobre la profundidad del dispositivo adversario, que puede ser parte integral de los medios con que cuente una unidad de artillería al nivel de Batallón o superior, la Artillería puede y debe batir objetivos en misiones de destrucción, hostigamiento, etc. de forma independiente, y por tanto, operar en el escenario de batalla como una verdadera arma de combate, entendiendo que tales funciones, solo pueden ser llevadas a cabo por el material de mayor poder y alcance, tanto en las piezas, como las municiones empleadas. La recepción de inteligencia oportuna desde los escalones superiores, el despliegue de VANTs, para detectar con precisión, observar los objetivos, dirigir el tiro, evaluar los daños y buscar nuevos objetivos en la zona, mientras la unidades cambian de posición de fuego, en la práctica extiende la línea del frente muy adentro del dispositivo adversario, obligando a este a distanciar sus líneas de apoyo, disgregar fuerzas, y tomar otras acciones preventivas, que terminan debilitando su posición, haciéndole vulnerable a ataques en puntos específicos donde se logre superioridad de combate.

Sobre el concepto, de que la Artillería, bate zonas y no objetivos puntuales, eso sigue siendo cierto, pero existen excepciones, con el uso de municiones de guiado terminal, bien por un operador que ilumine el objetivo, bien por sistemas de posicionamiento global, bien por sistemas de guiado autónomo, lo que es válido para la Artillería de tubos y cohetes y/o misiles. Ahora bien, obvio es decir que tales municiones convencionales mejoradas (MCM), no son baratas y su empleo siempre estará restringido para batir blancos de gran importancia táctica, donde la precisión sea esencial, como PM, sistemas AAA, nodos de comunicación, etc. Sin embargo, la precisión de los sistemas artilleros convencionales, ha ido paulatinamente aumentando, toda vez que los materias y la manufactura son de mejor calidad, los propelentes de mejores prestaciones y la información que se maneja sobre las condiciones medioambientales y de los propios sistemas, es mucho mayor, pero puede ser procesada en menos tiempo con los sistemas de cálculo actuales, aseguran que ese batimiento, sea más eficaz, rápido y económico, reduciendo los tiempos de reglaje y la cantidad de munición necesaria para cumplir la misión.


Separación de misiones por calibre, movilidad y potencia

Ahora bien, es necesario reiterar que las piezas que cumplen funciones de apoyo, no tienen la potencia ni el alcance requerido para cumplir las misiones anteriormente citadas, estos materiales solo pueden cumplir funciones tradicionales, pero aún criticas en el combate moderno, aunque una cosa distinta es evaluar la obsolescencia de los medios que se emplean en esta función, donde es necesario reiterar la obsolescencia actual de los sistemas calibre 105mm para realizar apoyo de fuego hacia unidades modernas, es más, tal calibre ya se consideraba superado a mediados de la segunda guerra mundial. Una munición de 105mm, pesando menos de 15kgr, es poco el daño que puede provocar al impactar sobre unidades blindadas o acorazadas, el efecto sobre infantería puede seguir considerándose válido, pero esta infantería desplegada no lo hará sin alejarse demasiado del abrigo que le proporcionan los vectores de transporte, y en esta época se desplegará en el terreno a corta distancia de las unidades propias, un sitio por cierto complejo de batir. En el caso que ese despliegue se realizaré en zonas urbanas, cabe consignar entonces, que el calibre 105mm tendrá aún más problemas para ser efectivo en nuestra probable zona de empleo, pues es sabido que el tipo de construcciones que existen en la región y tomando como ejemplo las de nuestro propio País, son más resistentes que el promedio, gracias a sus condiciones antisísmicas, necesitándose, sí o sí calibres mayores para lograr batir algún objetivo determinado. De partida, y como un punto anecdótico, son bastante anacrónicos los escudos con están equipados muchos de los materiales 105mm, sería un buen ejercicio el calcular cuanto combustible se ha gastado trasladando tales elementos desde que dichos sistemas entraron en servicio, no sería raro sirviere para pagar el costo de todo el sistema.

Es por cierto obvio, que emplear municiones de 155mm y más de 45kgr de peso, para batir zonas con objetivos no muy protegidos, de manera literal, es matar moscas a cañonazos, así aún se necesita contar con un calibre intermedio entre el fuego de apoyo de los morteros, y el fuego de refuerzo de los calibres 155mm y sistemas superiores, pero como ya se señaló, este ya no puede ser el obsoleto 105mm, ya es bastante decidor, que el calibre de la pieza de los carros de combate pesados sea igual o superior a 120mm, lo que en parte acorrala la discusión. Quiérase o no, el único calibre que se adapta hoy a estas exigencias, es el calibre 122mm que tuvo su origen en la extinta URSS, donde sus tiros con un peso superior a 21kgr, permiten cumplir de mejor forma las misiones de fuego de apoyo, y en este caso, un buen modelo es el D-74, fabricado igual en China con la denominación Tipo 60:

Obús calibre 122mm, Tipo 60:
Peso: 5.620kgr
Alcance máximo con munición convencional: +23km
Candencia de fuego: +8 disparos por minuto
Elevación: +800mil
Azimut: +500mil
Peso munición: +21kgr



Sin embargo, es necesario dejar claro, que el calibre 105mm, aún pude y de hecho lo es, muy útil en escenarios específicos como por ejemplo Artillería de montaña, o para operaciones aerotransportadas en la profundidad del dispositivo adversario, por su mayor movilidad, menor carga logística y escenario táctico a enfrentar.

1 sept 2011

5,56mm un calibre errado

Como muchos otros materiales de guerra, la elección sobre del tipo de calibre para el armamento individual y de armas para apoyo directo, en nuestras FFAA, adolece de un problema de origen, cual es la paradoja de su empleo, pudiendo demostrase en pocas frases, que el referido calibre, es inadecuado para el combate moderno al que se verían enfrentadas nuestras FFAA, toda vez que se adopta de por si un sistema pensado en su base con una errada concepción de resultados.

Haciendo una muy breve síntesis, pues este sitio no es “el rincón de vago”, y se asume que los lectores tendrán el buen criterio de por sus propios medios buscar la información de respaldo que sea necesaria, podemos decir que la munición calibre 5,56x45mm fue diseñada para reemplazar la munición 7,62x51mm en base a los siguientes conceptos principales:

1. Menor retroceso y mejor puntería

2. Mayor cantidad de munición transportada

3. Mayor probabilidad de herir al objetivo y recargar su sistema logístico.

Sin embargo, la realidad se impone, es muy simple confundir y extrapolar de ejercicios prácticos y teóricos, el probable desempeño de un sistema, pero en cuestiones tan criticas, como el armamento personal de soldado, no basta, y a pesar que sigo sosteniendo, que lo bueno para el soldado, no lo es necesariamente para el general, existen como en todo orden de cosas excepciones, en que la experiencia debe primar, en especial al comparar la composición de nuestras FFAA, esto es, que en caso de necesidad, un gran número de soldados serán del tipo movilizado y no profesionales (ya tendremos tiempo de tocar con detalle la actual falta de visión y sentido común con el tema de las reservas, una negligencia inaceptable por parte de los mandos de las FFAA, pero en especial del Ejército, claro que no se le piden peras a carton+i LLC). Y ha sucedido que los 3 principales objetivos perseguidos con el nuevo calibre, no fueron conseguidos:

a) En los puntos 1 y 2, se ha comprobado que los soldados tienden a usar una mayor cantidad de munición para batir un objetivo, obligando a que la carga logística sea equivalente a la tenida con la munición anterior.

b) En el punto 3, se pueden observar 3 graves inconsistencias en la evaluación del sistema, primero, se ha comprobado que en un numero significativo de objetivos, impactos directos, no son suficientes para darlo de baja y este continúa siendo y actuando como una amenaza.

c) Que la munición no es capaz de vulnerar sistemas de protección balística de alta calidad, los que cada año caen de precio y vuelven más anacrónico el desempeño de la munición, para un escenario en que nuestras FFAA pudieran verse envueltas.

d) Que el punto representa un grave error de concepto, al crear una paradoja sobre la situación táctica a buscar, esto es el Ataque.

Sobre el punto (d), es necesario dar un simple ejemplo para demostrar lo errado del concepto, por lo menos para nuestra realidad y FFAA.

Supongamos que sucede lo impensable y nos vemos enfrentados a algún tipo de conflicto vecinal convencional, siendo en una primera fase nosotros los atacados, y poco tiempo después, seamos nosotros los atacantes. La maniobra hoy en día, y en toda, época, exige sí o sí velocidad, velocidad para agruparse, velocidad para atacar, velocidad para aprovechar brechas, velocidad para irrumpir en el dispositivo adversario, velocidad en la penetración, velocidad en la expansión de los flancos de la penetración, velocidad, velocidad. Esta velocidad debe ir acompañada sí o sí de un poder de fuego equivalente y de una C4I2 que funcione bajo esas condiciones.

Como dato, por eso se hace necesario y vital el empleo en masa de VTT, VCI etc. a ruedas, por cierto muchos argumentarán que por una parte son muy vulnerables al fuego enemigo, pero la maniobra en la explotación sobre la retaguardia adversaria, requiere velocidad y fuego, no tanto protección, agregarán que los vehículos de ruedas, no tienen una movilidad táctica equivalente a los de orugas, lo que es cierto, si Ud. piensa en vehículos de rueda de hace 20, no los de hoy, además, y solo a manera ilustrativa, es pertinente recordar las tecnologías que ofrece la industria forestal, que permiten convertir a una 6x6 o un 8x8 en verdaderos semiorugas. Es sano tener los ojos abiertos, y recordar el concepto, “tecnologías de doble propósito”.



Es probable, que luego de ver la imagen, muchos piensen “si pero”, al respecto le recuerdo, que Yo no dije que “esas” orugas son adecuadas para el uso militar, Yo señalé que muestran la tecnología de doble propósito, funcional a nuestros fines. Hay que leer con cuidado.

Luego, por simple lógica, nos enfrentaremos no solo a la necesidad de una vez penetrado el dispositivo adversario, eliminar bolsones de resistencia, asegurar áreas, etc. pero, el gran pero, es que si la maniobra se ejecuta de forma correcta (no confundir correcto, con perfecto) y son conseguidos los objetivos primarios de la operación, inmovilizando y destruyendo las fuerzas adversarias, entonces será NUESTRO SISTEMA LÓGISTICO Y SANITARIO EL SATURADO con las bajas adversarias.

No resulta muy eufemístico, pero lo mejor para evitar todos los “pequeños percances” citados, es usar un calibre que cumpla con los objetivos buscados, aún si ese calibre recarga en cierto nivel la logística propia. Y sobre todo, no debe pensarse en el tipo de calibre que otros Países asignan a sus FFAA y el tipo de OOPP que estas llevan a cabo, la interoperabilidad con otras FFAA, solo se justifica, sí y solo sí, primero nuestras FFAA están en condiciones de llevar a cabo sus misiones con éxito, todo lo demás no es más que despilfarro y negligencia profesional. Dicho esto, es completamente irrelevante, que si así se estima adecuado, el calibre de nuestras armas sea exclusivo para nuestras necesidades y en este caso, creo que entre muchos candidatos, la munición ideal debería tomar como base un calibre intermedio entre las 5,56x45mm y la 7,62x51mm, como por ejemplo y repito, como ejemplo, la munición 6,5x39mm Grendel, pues tanto cumple los objetivos buscados, como facilitaría recalibrar parte de los sistemas actualmente en uso en nuestras FFAA.

¿Qué puede tener un costo adicional el usar un calibre que otros no tienen?, puede ser, pero será un costo marginal en un sistema que es fundamental en las OOPP militares, y ese costo marginal, se compensa con creces, si por una parte, se consumen menos tiros en las OOPP, facilitando la logística de combate y por otra, da efectivamente de baja al objetivo, aún si este usa un sistema de protección balístico estándar, siendo a fin de cuentas este el meollo del asunto, con respecto al uso de un calibre menor, en este caso el 5,56x45mm.

Ejemplos de munición:

11 ago 2011

Lo bueno para el Soldado no es siempre bueno para el General

El título de este post, tiene que ver con las razones que deben ser tomadas en consideración al adquirir material de Guerra, por el planificador. Y es que es muy cierto que lo bueno para el Soldado no es siempre bueno para el General, por ejemplo podríamos hacer una encuesta entre los pilotos sobre que avión debería ser adquirido por la Fach, es muy probable que las respuestas se vayan en su mayoría por F-15, Eurofighter Typhoon o incluso por F-35, pero la verdad, es que no son, ni deben ser los pilotos quienes decidan que se debe comprar, su opinión es importante, pero no es la única y por nada decisiva, deben o deberían ser consideradas múltiples variables:

1. Estrategia de Defensa, esto es básicamente el “cómo” lidiaríamos con un conflicto militar.

2. Opinión técnica militar, esto es el análisis de las necesidades especificas de la rama de la Defensa Nacional, qué medios cumplen con satisfacer esas necesidades, factibilidad y facilidad de integración del sistema en las operaciones de la rama en cuestión, etc.

3. Opinión estratégica de las otras ramas de las Defensa Nacional, esto es como el medio en cuestión es un complemento a las operaciones de las otras ramas de las Defensa Nacional.

4. Disponibilidad de recursos, obvio se hace necesario evaluar si se cuenta con los recursos inmediatos para la adquisición, o estos serán provistos de acuerdo a un calendario adecuado, si se contará con los recursos para su operación, mantención, actualización, etc.

5. Tipo de acuerdo comercial, esto es si se cuenta con los recursos de forma inmediata, establecimientos de créditos, garantías, OFF-SET, etc.

6. Consideraciones políticas internas, esto es el respaldo que pueda lograrse a la adquisición entre la población, la oportunidad óptima de adquisición, etc.

7. Consideraciones políticas externas, esto es el escenario que en el momento de la adquisición enfrente el país y determine que un proveedor puede ser más conveniente que otro, o que sea adecuado el acelerar o ralentizar la compra, etc.

8. Hipótesis de Conflicto probables durante la vida útil del sistema.

9. Disponibilidad de fuentes de apoyo logístico para el sistema, esto es si el sistema puede recibir soporte logístico en todo escenario internacional realista, como ejemplo, este es un factor que favorece la integración de helicópteros AS-365 y/ó el EC-120, debido a que ambos modelos son producidos por más de un actor “independiente”, que no se pondrían de acuerdo a eventuales embargos comerciales sobre estos sistemas.

10. Situaciones no previstas que obliguen alterar los planes, etc.



En última instancia, nunca puede hablarse de soluciones perfectas, sino solo de una decisión entre varias solución posibles, no necesariamente la mejor, para todos, sino que establezca un compromiso entre todos los intereses comprometidos, y eso puede llevar a decisiones duras desde el punto de vista humano y personal, pero ideales para las necesidades de la Defensa del país, como ejemplo bien pudiera pensarse que la elección del sistema EMB-314ST, se consideró una solución adecuada para cumplir misiones de AAE, toda vez que:

1. El sistema es barato de adquirir y operar, y por lo tanto permite una mayor cantidad de horas de vuelo para instrucción.

2. El sistema, por la razón anterior, puede adquirirse en cantidades mayores a otros de mejores capacidades

3. La cantidad de misiones de AAE que una tripulación podrá lleva a cabo, en cualquier caso es baja, por el nivel de peligrosidad de la amenaza AAA, y de las PACs enemigas.

4. La cantidad de total de misiones y carga entregada por el sistema EMB-312ST, antes de quedar inoperante por el número de bajas, es mayor que la cantidad de misiones que pudiera realizar un sistema más costoso y adquirido en menor número.

Cruel es decirlo, pero si la expectativa de vida útil es baja, en todo sistema que se adquiera, no vale la pena para el planificador gastar recursos en sistemas demasiado caros.

La complejidad de la decisión sobre la compra de un sistema de armas no es menor, son como se pudo en parte exponer múltiples variables a considerar, y cada sistema a su vez requiere recalibrar el orden de prioridad de la evaluación, es por eso que una de las falencias de la estructura de Defensa del País, es la inexistencia de una Agencia de Defensa, conformada por especialistas civiles y militares, unificando las estructuras de todas las ramas abocadas a estas materias, y que tenga por misión coordinar tanto la logística de las FFAA, en cuanto a la adquisición y mantención de medios y sistemas de Defensa, así como los procesos de I+D, y supervise las empresas de defensa fiscales y todo contrato comercial sobre material y servicios que suscriban las FFAA que supere ciertos montos, según sea la naturaleza de las adquisiciones.

La adquisición de sistemas de armas, tiene demasiadas complejidades, para que solo unos pocos asuman la responsabilidad de la decisión, por lo que se necesita una estructura que pueda realizar el trabajo de forma integrada, más simple y eficiente que la actual.